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Aprendemos en casa con proyectos: Los Egipcios

Lo más gratificante de acompañar el aprendizaje de nuestros hijos en casa es poder seguir sus intereses y contemplar cómo van descubriendo y asumiendo conocimientos siguiendo su curiosidad, sin esfuerzo y asombrándose por todo lo que el mundo tiene para ofrecerles.

El aprendizaje por proyectos, que tan de moda está últimamente, y que ya incluyó la pedagogía Montessori hace casi cien años, trata de ir descifrando diferentes aspectos de un tema, elegido a ser posible por lxs niñxs, a través de diferentes actividades.

Normalmente hay una que es la detonante de todo el proceso, que en las escuelas suele ser dirigida, la que despierta las ganas de los niños por saber más sobre un tema. Por ejemplo, si se quiere estudiar el Antiguo Egipto como ha sido nuestro caso, se puede dejar un jeroglífico a su alcance para descifrar con un código de signos y letras, una momia o fabricar una pirámide casera y a partir de ahí ir enlazando.

Después desarrollaremos diferentes actividades para aprender sobre el tema (el espacio, antiguas civilizaciones, culturas, animales…) aprovechando este interés para seguir trabajando otras habilidades como el conteo o las letras, la concentración, la creatividad, la motricidad fina…

En casa, sin necesidad de tener que poner de nuestra parte, normalmente los niños se interesan de forma natural por diferentes temas. Sólo tenemos que estar atentas y proporcionarle los materiales adecuados cuando eso ocurre.

Las pasadas Navidades recibimos varios cuentos heredados, entre los que estaba Una momia muy responsable, que fue el comienzo del interés de A por el Antiguo Egipto. Cada noche después de leerlo me hacía preguntas sobre el cuento y así poco a poco, me iba pidiendo cada vez más información sobre los egipcios y cómo vivían. Llegó un momento en el que tuve que documentarme para seguir respondiendo a sus preguntas y fue cuando empecé a buscar cómo seguir aprendiendo.

Con 4 años creo que la mejor forma de aprender es vivencial y a través del juego, así que lo primero que hicimos fue pedir la pirámide de Playmobil que por suerte tenía un primo mayor que ya no jugaba con ella y que nos ha dado mucho juego.

Por las noches, como estábamos de vacaciones vimos varios documentales para todos los públicos sobre la construcción de las pirámides y el descubrimiento de la Tumba de Tutankamón, que nos fascinaron a todos y nos incitaron a seguir aprendiendo.

También le imprimí varios dibujos con las figuras de Tutankamón, Nefertiti, Anubis, Cleopatra… para colorear y así fuimos conociendo a los grandes personajes que vivieron en aquella época y a los dioses a los que adoraban. De la biblioteca cogimos Astérix y Cleopatra aprovechando que Astérix es uno de sus cómics favoritos, acercándonos un poco más a la figura de Cleopatra.

Para Reyes, uno de los regalos fue el tubo de Safari con las miniaturas del Antiguo Egipto y le hice tarjetas de dos partes para aprender el vocabulario. Además, las miniaturas servían también para jugar con la Pirámide de Playmobil.

Otras de las actividades que más disfrutamos fue nuestra visita al Museo Arqueológico Nacional. Fue toda una aventura porque me fui yo sola con los dos, así que centramos nuestra visita en la parte egipcia. En cuanto entramos A reconoció a Howard Carter, el descubridor de la tumba de Tutankamón, en la foto que inicia la exposición. Allí vimos sarcófagos, momias y muchos jarrones 😊 y también nos dimos una vuelta por los romanos que gracias a Astérix y Obélix también están de moda por casa.

La otra exposición que visitamos fue la de los Tesoros de Tutankamón que nos impresionó a todos. Como habíamos visto los documentales de cómo fue descubierta su tumba, conocíamos cada tesoro, las cajas que recubrían la tumba, las máscaras… y verlas en directo fue muy bonito. También nos tocó luchar para que L no pegara con su muñeca al sarcófago de Tutankamón, pero mereció la pena.

Tras la exposición A quería saber más y nos hicimos con el libro 101 cosas que deberías saber sobre Egipto, que tiene un precio excepcional, con el que seguimos aprendiendo muchas más cosas en casa.

Todas estas ideas son las que poco a poco he ido proponiendo a A o él mismo ha ido demandando en función de su curiosidad. Lo ideal es que estén ajustadas a su etapa de desarrollo y sean actividades de disfrute y no de “trabajo”.

Los conocimientos que ha adquirido durante estos meses son sorprendentes y los incluye en sus juegos como si tal cosa. Sin ninguna duda, lo aprendido con interés y emoción no tiene nada que ver con lo aprendido por obligación.

Arantxa

Arantxa.

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