Publicado el

Cómo aplicar en casa la Disciplina Positiva: Tarjetas de Disciplina Positiva

Como madres intentamos que la Disciplina Positiva sea la base de nuestra crianza y llevarlo a cabo, no como una metodología más, sino como una forma de vida para relacionarnos con el mundo.

Hemos leído acerca de sus principios y su forma de entender la crianza como os contábamos en este post, hemos acudido a talleres de límites, comunicación, peleas entre hermanos, gestión de emociones… 

Ya en otro post tuvimos la oportunidad de que Vanessa Gangoso, Facilitadora de Disciplina Positiva, pudiera contarnos un poco más sobre esta filosofía, en que se basa y cómo nos puede ayudar a la crianza.

Sin embargo, las madres y padres de nuestra generación, por lo general, hemos sido educados de una forma muy alejada a estos principios más respetuosos, y es habitual que en más ocasiones de las que nos gustaría recurramos a amenazas, chantajes o gritos, que sin darnos cuenta, están de forma intrínseca en nuestro día a día.

Cuando vamos a una charla de Disciplina Positiva nos encanta, nos parece maravilloso lo que nos cuentan, pero llegamos a casa, la «bomba explota» y muchas veces no sabemos cómo gestionarlo, e incluso nos desborda. Sonaba muy bien de la boca de Vanessa pero la práctica es mucho más difícil.

En esto yo creo que estamos de acuerdo todas las madres, no es un camino fácil ni lineal, no es la forma habitual de tratar a los niñ@s y aunque no queramos, a veces te ves arrastrada por el entorno diciendo y haciendo cosas de las que luego nos arrepentimos. Pero, ¿qué podemos hacer? Admitir que nos hemos desviado, incluso con nuestros hij@s, y volver a criar según nuestras creencias y principios.

Por todo esto es muy importante que los padres nos formemos, que si queremos otra forma de crianza nos empapemos de esta filosofía, leyendo libros, asistiendo a talleres… Afortunadamente ahora mismo podemos encontrar muchísima información y herramientas para ello.

Y de eso queríamos hablaros hoy. Hace unos meses en nuestra búsqueda infatigable 😉 de nuevos recursos descubrimos en internet unas Tarjetas de Disciplina Positiva, y nos parecieron muy buena idea para trabajar en casa en el día a día.

Desde Infancia en positivo, dónde podréis encontrar además de estas tarjetas otras herramientas como la rueda de la ira (que en casa de A y L está en pendientes para un DIY) y más cosas interesantes, nos hicieron llegar sus tarjetas para que, como padres, podamos tener a mano herramientas que nos ayuden a gestionar rabietas, enfados o frustraciones que en el día a día pueden surgir en las familias, y nos ayuden a resolver estos conflictos de la forma más respetuosa posible.

En su web, hay un blog donde cada viernes van explicando en detalle el significado de cada una de las tarjetas y en qué consisten, basándose en los 5 principios de la Disciplina Positiva:

  1. Ayudar a los niños a sentirse conectados.
  2. Ser respetuosos y firmes al mismo tiempo. Alentadoras.
  3. Ser efectiva a largo plazo.
  4. Enseñar habilidades de vida.
  5. Invitar a los niños a descubrir sus capacidades.

Las Tarjetas de Disciplina Positiva nos proporcionan alternativas al castigo y enseñan a los niñ@s habilidades sociales y de vida como autodisciplina, responsabilidad, cooperación y habilidades para resolver problemas. 

Las tarjetas nos vienen muy bien en situaciones de conflicto, cuando parece que nos faltan herramientas y no sabemos como gestionar una determinada situación podemos recurrir a ellas e involucrar también al niño. Podemos ofrecer a nuestros hijos que cojan una carta de «la baraja», leerla juntos y pedirle su opinión sobre la herramienta que la tarjeta nos ofrece para solucionar el problema, o en caso contrario buscar juntos otra tarjeta que nos de alguna solución válida para cada situación.

Para nosotras, que los niños aún son pequeños, el uso que más les hemos dado ha sido como recordatorio de cómo queremos que sea nuestra crianza. Ambas dos (sin ponernos de acuerdo!) dejamos las tarjetas en nuestra mesilla para ir releyéndolas de vez en cuando y recordando aquello que tan acertado nos parece cuando vamos a un taller y con el discurrir de los días va quedando en el olvido. 

También es habitual que sea un miembro de la pareja el que esté más familiarizado con la Disciplina Positiva. En nuestro caso, somos nosotras las que más nos informamos y formamos sobre ello, y en muchas ocasiones los padres no saben cómo actuar para gestionar el conflicto en la misma línea respetuosa. Por ello, las tarjetas también nos han ayudado a acercarles a ellos los fundamentos de la disciplina positiva y hablar de las herramientas que podemos utilizar en nuestra crianza.

En definitiva, para las familias que quieran cambiar su forma de educar, sin gritos, amenazas ni castigos, con amabilidad y firmeza, con respeto a nuestros hijos, estoy segura que estas tarjetas os pueden ser de gran ayuda.

Al principio cuesta un poco incorporarlas al día a día, pero una vez coges la rutina de recurrir a ellas cuando hay un conflicto o para refrescar ideas, se convierten en una herramienta imprescindible.

Arantxa y Rocío

Post relacionados

Deja un comentario

*