El estreñimiento en bebés lactantes

Desde que nos quedamos embarazadas hasta que llega el momento del destete, la lactancia materna tiene muchas etapas diferentes. En nuestra Guía para una Lactancia Fácil y Exitosa hacemos un repaso con consejos y recomendaciones para muchas de ellas, pero un tema que se nos ha quedado fuera es el estreñimiento en bebés lactantes.

Muchas veces nos hemos encontrado a madres preocupadas por las deposiciones del bebé. Hay muchos casos en los que un bebé de lactancia materna exclusiva no hace caca a diario, y es también totalmente normal, ya que de nuestra leche se aprovecha todo!! jejeje. La leche materna tiene el equilibrio perfecto entre grasa y proteína, por eso produce heces que casi siempre son blandas, incluso cuando un bebé no evacúa por varios días.

 

Rocío

Para este tema como para el resto, podemos encontrarnos tantos casos como colores. En mi caso por ejemplo, mis dos hijos han hecho caca frecuentemente, al principio casi en cada toma, y M según ha crecido puede hacer incluso 2 cacas diarias.

En el caso de los niños que sus madres piensan que son más estreñidos no hay que preocuparse, siempre y cuando no haga cacas secas y duras, pues ahí si que puede haber un problema de deshidratación, y habría que consultarlo con el pediatra. En caso contrario está dentro de la normalidad.

No se recomienda ofrecer a niños lactantes ningún suplemento ni medicina que le ayude a ir al baño, muchas veces es suficiente con darle un pequeño masaje en dirección de las agujas del reloj en la tripita o encogerle y estirarle las piernecitas. En Youtube hay un montón de masajes muy sencillos y no dañinos para hacer a nuestros bebés si les notamos algo incómodos con la tripa.

También se recomienda que la mamá lactante introduzca en su dieta más fibra como fruta o cereales, de esta manera a través de su leche pasarán todos estos nutrientes al bebé y le ayudará con sus deposiciones.

En mi caso, cuando empecé la alimentación complementaria en entero con M, cometí el error de que los primeros alimentos que introduje eran astringentes, por lo que estuvo un par de días sin hacer caca, le notaba la tripa dura y a él un poco incomodo, pues estaba acostumbrado como os decía a hacer varias deposiciones diarias. De esta manera, lo que hice fue interrumpir la alimentación complementaria y darle un biberón de agua al día con el caldo de un puñado de ciruelas cocidas y seguir con la lactancia materna a demanda. Funcionó muy bien, me sirvió para introducir un nuevo alimento, la ciruela durante tres días, y cuando se reguló volvimos con la alimentación en entero.

Arantxa

Como comenta Rocío, en este tema hay tantos casos casi como bebés y mamás. En los primeros meses de la vida de nuestros hijos suele ser una preocupación habitual y algo de lo que estamos muy pendientes.

Además, cualquier llanto en esos meses nos invoca a los temidos cólicos y molestias estomacales. Todas hemos oído historias espeluznantes de bebés que no paraban de llorar por este motivo, así que casi que nos adelantamos.

En mi caso, recuerdo que hasta los 3 ó 4 meses, todos las tardes me tumbaba a A en mi regazo para hacerle los masajes que nos habían enseñado en el Taller de Lactancia en la tripa y en las piernas, y ayudarle a expulsar los gases.

En realidad, no tuvimos ningún problema ni de estreñimiento ni de gases durante los primeros seis meses (quizá gracias a los masajes). Los problemas llegaron con alimentación complementaria y mi incorporación al trabajo.

En este vídeo de Nuestra experiencia con el BLW os lo contaba. Empezamos la introducción de alimentos poco antes de mi vuelta al trabajo sin problema, pero según transcurrieron las semanas comenzaron a pasar hasta 4 ó 5 días sin hacer caca, con dolor cuando llegaba el momento.

Como Rocío, retiré los alimentos astringentes, probé con el agua de ciruelas y volvíamos a la lactancia exclusiva pero la situación se repetía una y otra vez cuando volvíamos a comer sólidos. En este punto, consulté con mi pediatra y me dijo, con toda la razón, que lo que necesitábamos era que se regulara comiendo sólidos por lo que volver a la lactancia exclusiva no era solución para nosotros.

Me recomendó un medicamento que no tiene ningún efecto secundario (no digo cuál porque estas cosas las tiene que recomendar un pediatra) y que tomó durante un par de meses hasta que poco a poco pudimos retirarlo coincidiendo con las vacaciones.

En mi caso, creo que influyó tanto la nueva alimentación como mi ausencia por mi vuelta al trabajo. Eran muchos cambios y a los niños a veces les cuesta asimilarlos, sobre todo cuando son tan pequeños y no pueden expresarse. Pero con paciencia y cariño, como siempre, conseguimos encarrilar la situación.

¿Cuál ha sido vuestra experiencia con el estreñimiento del lactante? ¿Pasastéis por ello o ni siquiera habíais oído hablar?

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