Empezamos BLW: cómo presentar los alimentos, recomendaciones e ideas

Cómo os contaba hace un par de semanas en este post, hemos empezado una nueva aventura con el método BLW, esta vez con la pequeña L. Ya llevamos más de un mes y hemos probado varios alimentos aunque lo que se dice comer, comer aún no sabemos lo que es.

Toca echarle paciencia e imaginación. El otro día leía un artículo de Carlos González respecto a la falta de hierro en los lactantes, que es un tema que nos preocupa mucho a las madres cuando vemos que los meses van pasando y siguen sin comer.

Él cree en la teoría (no hay nada demostrado científicamente a este respecto) de que hoy en día, con el pinzamiento tardío del cordón que se suele hacer a los recién nacidos, las reservas de hierro pueden ser más que suficientes para algo más de los primeros seis meses. Y que por eso, algunos niños arrancan a comer más tarde, cuando su organismo ya las ha agotado y necesita realmente la comida. Entre los seis meses y el año de edad.

También destacaba que no es lo mismo no comer absolutamente nada a comer pequeñas cantidades que en realidad es lo que está haciendo L. Toca, experimenta y algo se lleva a la boca, de manera que podemos hacer la introducción de los alimentos siguiendo la norma de los 3 días.

¿Qué dice esta norma? Que para saber si un alimento provoca alergia es recomendable presentárselo solo durante tres días al niño. De manera que si nunca ha comido patata, el día que se la demos será el único alimento nuevo que le ofrezcamos (sí podemos ofrecerle otros si ya los ha comido antes). Y que deberíamos hacer esto durante tres días que es el período en el que se suelen presentar las alergias.

Hoy en día, con la gran cantidad de alergias alimentarias que hay es algo a considerar.

¿Y qué otras cosas deberíamos tener en cuenta a la hora de presentar los alimentos? La dureza sin duda es fundamental. Los alimentos deberían poder ser aplastados entre los dedos: una patata cocida, un plátano maduro, arroz hervido… Y el tamaño también importa en este caso. Para que ellos puedan manejarlo y llevárselo a la boca debería ser algo más grande que su puño. Recordemos que la mayoría no hace la pinza hasta al menos los 9 meses y cogerán los alimentos con toda la mano.

Por tanto, una manzana no sería apropiada ofrecérsela tal cual. Podemos rallarla (y añadirla a un porridge de avena por ejemplo) o hacer una compota o asarla. Pero al natural tiene bastante riesgo de atragantamiento por su dureza. Es complicado que el niño solo con sus encías pueda gestionarlo.

Respecto al orden de introducción, no hay nada que nos diga cuál debe ser. Según nos sea más cómodo y práctico en función de la alimentación que llevemos en casa.

Algunas ideas a la hora de presentar los alimentos son:

  • Cereales: en su formato habitual (nada de procesados con una tonelada de azúcar, y en caso de que necesitemos dárselo en papilla hay opciones sin azúcar y no dextrinados).
    • El trigo puede ser un trozo de pan o pasta como macarrones. En este caso es bueno asegurarse que no contenga trazas de huevo si aún no se lo hemos ofrecido. La marca Garofalo, por ejemplo, solo lleva trigo.
    • La avena se puede presentar como un porridge hecho con agua o con bebida vegetal de avena.
    • El arroz en nuestro caso, lo hiervo y le hago pelotas de arroz para que ella pueda cogerlas con la mano y llevárselas a la boca. Además le encanta apretarlas y que se deshagan (aunque resulte un desastre a limpiar después)

  • Fruta: plátano, pera, kiwi, fresas… muy maduros y en trozos grandes que puedan agarrar. La manzana ya lo he comentado antes y la naranja en casa la ofrezco cortada a la mitad y sin piel, me da más seguridad que en gajos.
  • Verduras: patata, zanahoria, brócoli, calabacín, berenjena… cocidos y en bastones grandes. La cebolla y el puerro incluidos en algún puré de verduras (cuando en casa comemos puré también se lo ofrezco) o hamburguesas. El tomate untado en un trozo de pan…
  • Carne: las primeras veces la ofrezco en hamburguesas siguiendo esta receta, tanto el pollo como el cerdo o la ternera. Después en trozos grandes y cortado a contraveta aunque es cierto que en casa no comemos mucha carne así que esta opción casi nunca la he usado.
  • Pescado: como es un alimento muy blandito no tiene mayor complicación que apartar un poco cuando lo hayamos cocinado y antes de condimentarlo.
  • Huevo: para hacer una introducción del huevo con todas las precauciones posibles deberíamos ofrecer primero tres días de clara y después tres días de yema del huevo bien cocido (más de diez minutos). Se puede picar y añadir a un puré de verduras o untar en un trozo de pan. Por último, hacemos una tortilla francesa bien cuajada (hasta los 3 años debemos asegurarnos que el huevo está bien cocinado) y cortar tiras grandes que puedan coger y comer ellos solos.
  • Lácteos: en este caso sí que deberíamos esperar un tiempo determinado. Hace 2 años, cuando mi hijo mayor empezaba a comer la recomendación era hasta el año. Ahora parece que algunos estudios lo adelantan a los 9 meses. En cualquier caso, que sean lácteos sin azúcar y con la menor cantidad de sal posible. Además, es mejor empezar por yogures naturales o queso fresco donde la leche está previamente digerida por bacterias y es más asimilable por nuestro aparato digestivo. Podemos empezar por algunas cucharadas de yogur y según veamos que va tolerando ir incluyéndolos en su alimentación.
  • Sal: a evitar por completo antes del primer año (de ahí que apartemos la ración de comida del pequeño antes de condimentarlo) y después usar con moderación. Mejor si es yodada para suplir la falta de yodo que los nutricionistas dicen que tenemos todos los occidentales.

Arantxa.

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