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Hablando de emociones con las Talent Cards

En pleno confinamiento por coronavirus todo recurso es bienvenido para probar con los más pequeños. Son muchas horas encerrados en casa y es una oportunidad ideal para probar cosas nuevas.

En este post os queremos presentar las Talents Cards de Desarrollo del Talento, el Mundo de Talentina. Talentina habla de Educación Emocional, Valores y Creatividad, a través de sus diversos pack de tarjetas «Conversa«, «Emociónate» o «Imagina»

ARANTXA

Ya he comentado en más de una ocasión que una de las cosas que me resulta más difícil de la crianza es gestionar las emociones negativas de mis hijos.

Siempre digo que mi mejor ejemplo en la crianza respetuosa fue mi madre, pero es cierto que la educación emocional fue en línea con lo que había en aquella época que era más bien nada.

Ellos hicieron lo mejor que supieron con lo que sabían y tenían en ese momento, no hay duda, pero como resultado, a día de hoy, a mí me cuesta lidiar con ciertas emociones para permitirlas y no negarlas o reprimirlas. El primer paso que siempre nos recuerda la disciplina positiva que es validar es el que más fácilmente me salto cuando entro en piloto automático.

Creo que todas hemos vivido situaciones como ésta. Sales de un cumpleaños infantil, y cuando le preguntas a tu hij@ qué tal se lo ha pasado, te dice que mal, o que se ha aburrido, o que no le ha gustado nada. Entonces tú, estupefacta (que le has visto jugar y reír como si nada), saltas, y empiezas a enumerar las cosas tan guays y divertidas que ha habido en el cumpleaños y lo bien que lo han pasado todos.

Entre líneas estás diciendo dos cosas: que o bien se lo ha pasado bien y te está mintiendo, o bien que algo no está bien en él cuando no es capaz de divertirse como los demás. Y el mensaje que al peque le llega es que no está bien sentir lo que siente.

En realidad, todos hemos estado alguna vez en una fiesta en la que no nos lo estábamos pasando bien, pero fingíamos para encajar. No es algo tan raro, pero cuando se trata de las emociones de los niñ@s nos cuesta bastante más ponernos en su lugar.

La respuesta en este caso debería ser algo así como: ¿No te has sentido bien en el cumple? Jolín, no me he dado cuenta. ¿Quieres contarme qué ha pasado? Sin negar ni juzgar, simplemente permitiendo que se exprese e interesándonos por su malestar.

Si como a mí, esto no os sale natural, una herramienta que hemos empezado a usar en casa como un juego más, son las Talent Cards que nos hizo llegar Desarrollo del Talento, en concreto la colección Emociónate.

Son unas tarjetas con preguntas relacionadas con emociones o situaciones en las que te has sentido de una determinada manera y que nos animan a compartir experiencias y hablar con nuestros niños ampliando su vocabulario emocional y reforzando nuestro vínculo con ellos.

Nuestros niños ya tienen 4 años y creo que es una edad ideal para empezar a aprender más sobre cómo nos sentimos y qué podemos hacer en las situaciones en las que nuestras emociones nos invaden.

Preguntas como ¿Cuál es tu recuerdo más feliz? o Dime 3 situaciones en las que sientas vergüenza nos animan a compartir nuestras vivencias y sentimientos, a afianzar la confianza con nuestros hijos y a normalizar las situaciones en las que no nos sentimos tan bien, enseñando al niño que aquello que le afecta a él también lo hace a los demás.

Además, también nos invita a nosotras, ya adultas, a reflexionar sobre estos temas, que como decía al principio del post, no han estado presentes en nuestra educación y, a veces, nos resultan difíciles de abordar.

ROCÍO

En los últimos años se ha demostrado la importancia de trabajar las emociones con los más pequeños.

Hablar de ellas, validarlas y acompañarlas es una labor que se nos hace muy difícil, principalmente porque en nuestra generación lo normal o lo que nos enseñaban era a reprimirlas.

No se permitía mostrar las emociones, no se intentaba llegar al fondo del asunto intentando ver qué había detrás de esa emoción, y como dice mucho nuestra querida Vanessa Gangosso hemos llegado a la vida adulta sobreviviendo con ellas pero con ciertas «taras» que no queremos que nuestros hijos también tengan.

Cuando Arantxa y descubrió las Talents Cards me parecieron un recurso fantástico para poder indagar más en los sentimientos de nuestros hijos, saber qué cosas les hacen sentir bien o mal.

Muchas veces nos quedamos en lo superficial, pasan cosas o ellos sienten cosas que ni nos enteramos, pero con las Talents Cards hablamos de ellas, reflexionamos y buscamos soluciones para cuando se den determinadas situaciones.

En casa la cena es el momento estrella para hablar de lo sucedido en el día, desde hace unos meses incluimos en este momento del día una rutina de juego para animar a los más pequeños a contarnos más cosas sobre su día (de eso ya os hablamos en otro post!) y nos pareció genial cerrar ese juego con una tarjeta de este «Emociónate» como broche final antes de irnos a dormir.

Los fines de semana que vamos más relajados con la hora de dormir solemos coger una tarjeta cada uno, y hacer 4 rondas de preguntas y reflexiones.

Las Talents Cards de Emocionate son una buena herramienta para desarrollar la inteligencia emocional y una oportunidad para hablar de emociones y emocionarnos juntos. Nos encantan estas actividades que fortalecen el vinculo afectivo y mejoran la comunicación en casa.

La verdad es que en casa han sido un éxito, tanto para los peques como para los padres y nos está ayudando mucho para seguir incluyendo en nuestra crianza la educación emocional que cree unos buenos cimientos que les acompañará en su vida adulta.

Arantxa y Rocío

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