La soledad de las madres o la importancia de la tribu

Después de leer el post que publicaba Rocío el otro día sobre lo que nadie nos cuenta del postparto (si no lo habéis leído os recomiendo que lo hagáis, sobre todo, si eres primeriza) me venían a la mente muchos otros tabús que conlleva la maternidad.

La sociedad normalmente prefiere mirar hacia otro lado o restar importancia a los temas delicados, y si estamos hablando de problemas que sólo, o mayoritariamente, afectan a mujeres, lo común es barrer debajo de la alfombra.

Quizá por eso, mi generación ha encontrado tanto consuelo en internet, porque lo que cara a cara no podemos o no debemos decir, detrás de una pantalla ha encontrado su lugar.

Convertirse en madre es maravilloso, irte con tu bebé sano a casa para criarlo es una bendición y te sientes muy dichosa y afortunada. Pero los miedos que te acompañaban en el embarazo, y que creías que desaparecerían con tu bebé en brazos, vuelven, esta vez con otras formas.

En la preparación al parto, la matrona nos contaba que es común que cuando nos convertimos en mamás busquemos refugio en nuestra familia, acortando la distancia que pusimos con nuestras madres cuando nos independizamos (lo que a veces, puede traer fricciones en la pareja). Buscamos referentes bien para fijarnos en ellos o bien para hacer todo lo contrario J

Lo cierto es que te encuentras en un momento de vulnerabilidad muy grande y más que compañía lo que necesitas es comprensión. La pareja es fundamental para atravesar este período, un padre implicado lo facilita todo. Aunque, a veces, no es suficiente.

La crianza tradicionalmente se hacía contando con toda la familia, las vecinas y una red de mujeres que siempre estaban disponibles. Es indudable que con el tiempo hemos ganado en independencia, prosperidad e incluso intimidad, pero hemos perdido apoyo en el camino. Sentirte entre iguales, vivir a través de las demás lo que más tarde nos tocará a nosotras.

Hoy en día es común no haber visto dar el pecho a un bebé antes de tener al tuyo propio. Siempre cuento que yo preparé mi lactancia leyendo mucho, pero por más que leía no conseguía entender en qué consistía un buen agarre. Y es que nunca me había fijado en cómo mamaban los niños, por pudor, pero también por falta de oportunidades. No fue hasta que embarazadísima acudí al taller de lactancia de mi centro de salud, y vi cómo la enfermera guiaba a las madres para el enganche, cuando se hizo la luz.

Toda esta incertidumbre, lo estaré haciendo bien o no, mi bebé estará bien alimentado, por qué se despierta tanto, será normal esto que le pasa… y no tener a quién acudir alimenta una sensación creciente de soledad. Si, además, tus amigas no están pasando por el mismo momento de sus vidas, es común que os distanciéis y te encuentres aún más sola.

Por todo esto son tan importantes los grupos de madres, de embarazadas, los talleres de lactancia… cualquier excusa es buena para conocer a mujeres en tu misma situación. Rocío y yo nos conocimos en Pilates para embarazadas cuando esperábamos a nuestro primer hijo, pero de allí me llevé muchas más y buenas amistades (incluida Liina, la profe, que será ponente en nuestra Jornada).

Durante el embarazo también fueron, y están siendo fundamentales ahora, en mi segundo embarazo, las reuniones de El Parto es Nuestro. Busca información en su web y acércate al grupo de tu ciudad. No solo harás contactos, también podrás infórmate de tus derechos para un parto respetado.

Y una vez tengas a tu bebé contigo, los grupos o talleres de lactancia. Como siempre decimos, la lactancia es una experiencia única e inolvidable y lo mejor que le puedes dar a tu hijo, pero tiene sus momentos duros. No siempre es fácil, y nada mejor que una asesora de lactancia u otra mamá con experiencia para sentirte arropada.

Con todo esto en mente, con ganas de aumentar la tribu que poco a poco hemos ido construyendo en estos años que llevamos de maternidad y, sobre todo, con muchas ganas de compartir todo lo aprendido hemos puesto en marcha la I Jornada de Crianza y Maternidad en nuestra ciudad, Toledo.

Si te sientes sola en tu experiencia como madre, allí te esperamos. Si te interesan temas como el embarazo y el postparto seguro, la lactancia materna, el blw o el porteo, allí te esperamos. Si simplemente nos quieres saludar y encontrarte con otras madres (y padres o abuelos, son todos bienvenidos), allí te esperamos.

¿Te animas? Estos son los datos para que podamos ponernos cara:

I Jornada de Maternidad y Crianza en Toledo

26 de enero de 2018 a las 16:30 horas

Sala Thalía (Centro Social de Sta. María de Benquerencia)

Más info aquí

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