Planes en familia: excursión al Monasterio de Piedra

Como os contaba en este post, hace una semanas pasamos unos días en un balneario familiar en la provincia de Zaragoza. Somos una familia inquieta (o yo al menos lo soy 😉 ) así que mientras preparaba las vacaciones estuve mirando el mapa para ver qué había por los alrededores, por si podíamos organizar una excursión.

Es una zona que no conocía así que me sorprendió ver que a menos de 20 kilómetros teníamos el Monasterio de Piedra. Tenía un vago recuerdo de haberlo visitado con el colegio, pero solo recordaba la sensación de estar rodeada de agua y de belleza natural.

Enseguida me puse a investigar por internet y reservamos una tarde para visitarlo. Os recomiendo que si vais y sabéis la fecha con antelación, compréis las entradas on line en su web. Os ahorráis un 10% y hacer cola en taquilla, lo que siempre se agradece con este calor.

Con la entrada tienes derecho a hacer la visita al parque natural, ver la exhibición de aves rapaces y hacer la visita guiada al Monasterio. Como nosotros íbamos con nuestra perra, sólo teníamos acceso al parque, pero nos dio para toda la tarde.

Llegamos después de comer, aparcamos en el parking gratuito que hay fuera, pusimos al peque en la mochila ergonómica y empezamos la ruta. Al entrar te dan un mapa del parque y luego es tan sencillo como seguir las flechas azules durante todo el camino.

El parque natural es una red de senderos muy bien señalizados rodeados de cascadas, lagos y saltos de agua por todas partes. Durante el camino atraviesas cuevas, grutas, miradores, subes y bajas escaleras… es muy entretenido y muy muy bonito.

Nosotros íbamos contándole a A todo lo que veíamos y animándole a interaccionar con el agua. Cuando ya habíamos pasado la zona de escaleras (más o menos cuando llegas a la  piscifactoría) le bajamos de la mochila para que también paseara y se divirtiera con su nueva afición favorita, tirar piedras al agua.

Casi llegando al final, después del Lago del Espejo (el que aparece en la primera foto), hay una zona de descanso con un parque de columpios muy chulo, construido en madera para no desentonar con el entorno y de fácil acceso para los peques. A pasó un rato muy divertido mientras nosotros descansábamos de la caminata con 12 kilos encima…

Es un lugar precioso para caminar y desestresarse rodeados de naturaleza. Además, nosotros también aprovechamos para hacernos algunas fotos de familia. No siempre podemos viajar los cuatro (con nuestra peluda Odri) y el marco era incomparable.

¿Conocíais el Monasterio de Piedra? Nuestro país esconde rincones llenos de encanto ¿verdad?.

Arantxa.

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