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Un día de planes “kids friendly” en Alcobendas

Hace unas semanas quedamos con unos amigos para pasar el día en Alcobendas. Una de mis amigas vive allí desde hace muchos años y aún no habíamos encontrado el momento de ir a conocer su ciudad.

Cuando terminó el día, de camino para casa, me fui con la sensación de que sí se pueden hacer las cosas bien. Pensadas, planificadas, teniendo en cuenta a la ciudadanía, y en este caso, a las familias y a los niños.

Alcobendas es una ciudad agradable, de avenidas anchas con zonas verdes, limpia, con instalaciones municipales pensadas para disfrutar en familia y con un montón de opciones de ocio sin moverte de allí.

Cuando decidimos que nos veíamos en un parque a primera hora, lo primero que me sorprendió fue la cantidad y calidad de parques entre los que podíamos elegir. Hay 5 grandes parques temáticos: del Oeste, del océano, del espacio, con un barco pirata y el que nosotras elegimos, el Hormiguero.

En todos cuentas con columpios y propuestas de diversión para los niños relacionados con la temática del parque. Y además, en el del Hormiguero hay una gran zona de césped con fuentes y algunos árboles para buscar la sombra.

Pasamos allí la mañana tirándonos por el tobogán (caben adultos) y jugando hasta la hora de comer aprovechando que nos hizo un día increíble. Después nos fuimos al restaurante de la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes que tiene un pequeño parque de bolas con monitora. Este complejo deportivo cuenta con un montón de piscinas climatizadas, con olas, con toboganes… un plan perfecto para un fin de semana invernal.

Durante el día las conversaciones giraban a menudo, cómo no, sobre los niños y cómo nos apañamos o en qué fase se encuentran.

Y me sorprendía con las facilidades que la ciudad les daba en muchos aspectos: información centralizada sobre los campamentos de verano disponibles (tema que nos trae ya de cabeza a la mayoría de los pa/madres), clases para aprender a montar en bici, rocódromo para aprender a escalar… Cosas sencillas que se ofrecen a las familias y que facilitan mucho la vida.

Después del café habíamos reservado entradas para visitar el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT). Ya sólo con el dinosaurio gigante que hay en el jardín, A se quedó con la boca abierta 🙂

El museo es gratuito (aunque hay que adquirir entrada que nosotros cogimos on line) y es completamente interactivo, con muchos paneles y botones que los niños pueden tocar para experimentar. A A con tres años y medio le gustó mucho, pero reconozco que a partir de 8 años más o menos, es cuando más jugo le pueden sacar al Museo.

De todas formas, es muy buena opción para niños tan pequeños, como un primer acercamiento a un museo, para que no se queden con la idea de que los museos son sitios aburridos donde no se puede hacer nada.

Al salir del museo terminamos el día en el parque de al lado para que los niños pudieran correr y jugar al aire libre, antes de cenar y volver a casa con los niños rendidos y pensando en cómo mejora la vida de todos, cuando se tiene en cuenta a los niños en la vida de una ciudad.

Arantxa.

PD. Este viernes estaremos a las 17:30 en Espacio Ikigai Toledo impartiendo un Taller de Lactancia. Tenéis toda la información aquí.



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