Visitamos un pequeño zoo familiar

Hace poco conocimos de la existencia de un parque zoológico y botánico a pocos kilométros de nuestra ciudad, por lo que no podíamos perdérnoslo.

Se trata del zoo koki, un pequeño zoo familiar gestionado y construido por 3 hermanos, quienes con sus propias manos han construido cada uno de los rincones de ese lugar.

El parque zoologico y botánico se divide en varias zonas:

  • El aviario, donde podemos encontrar unas 20 especies de aves, aunque a los más pequeños lo que más les llama la atención es ver el pavo real y o los pavos que pasean tranquilamente tan cerca de ti. Además en el aviario también hay más de 60 variedades de árboles y arbustos, una ocasión perfecta para conocerlos con los más pequeños de la casa.
  • Tierra de felinos, esta es quizás la zona que más nos llamó la atención, ya que además de distintas variedades de gatos o linces puedes ver dos preciosos jaguar, que impresionan lo cerca que pasan de ti por la ventana, parece que casi los pudieras acariciar.
  • Los lagos donde se pueden apreciar también distintas especies de patos o cisnes que tampoco te dejaran indiferente por la variedad de sus colores.
  • La pradera, es otra de las zonas del parque donde podemos encontrar dromedarios, emús, llamas o ciervos entre otros.
  • El minizoo, donde podemos encontrar cerdos, cabras, ovejas, vacas, burros o ponis.

Además del zoo también cabe destacar la importancia del parque por su parte más botánica, ya que cuenta con una gran variedad de árboles distribuidos por todo el parque perfectamente etiquetados, y pronto se sumara una pequeña zona con distintas variedades de cactus, tal y como nos pudieron adelantar durante nuestra visita.

Se trata de un zoo familiar y cercano donde los pequeños lo pasan en grande dando de comer, tocando y viendo de cerca a los distintos animales que guarda en su interior.

Los dueños del parque siempre están por allí disponibles para cualquier duda que puedas tener sobre los animales, dispuestos a que aprendas un poco más de los animales tras tu visita. Incluso se pasean por las instalaciones con diferentes especies, como serpientes, para que puedas tocar o incluso fotografiarte con ellas.

El parque tiene una zona con merendero donde puedes llevarte tu comida y bebida, no obstante en el interior del parque también puedes comprar bebida muy asequible por 1€ o incluso bolsas de comida para dar a los animales.

Aunque durante muchos años la entrada ha sido gratuita y solo pedían la voluntad actualmente la entrada tiene un coste de 5€ destinados a la conservación y mejora del parque.

En definitiva, un lugar agradable, donde pasar el día rodeado de naturaleza y donde tanto grandes como pequeños disfrutaran de cada rincón de este fantástico zoo.

Nosotros sin duda repetiremos ya que tanto M como la pequeña O disfrutaron muchísimo de la excursión, sobre todo de dar de comer a los distintos animales.

Rocío

Deja un comentario

*