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Planes en familia: Castillo y molinos de Consuegra

Hacía mucho tiempo que queríamos hacer este plan en familia. Y el otoño es la época perfecta para evitar el solazo del verano y el frío del invierno, porque los molinos están situados muy estratégicamente en un lugar azotado por el viento.

En 2012, antes de ser madre, ya hicimos este plan con mi familia cuando mi sobrino tenía 3 años y le encantó. Durante mucho tiempo estuvo acordándose de cómo luchaban los caballeros con las espadas en el castillo y yo tenía muy buen recuerdo, tanto del castillo como de la visita teatralizada.

Con 4 años recién cumplidos, muuuucho interés en espadas, castillos y caballeros, había llegado el momento de repetirla, ahora con A y L.

El castillo de Consuegra es uno de los mejor conservados de la provincia y además cuenta con el atractivo del entorno repleto de molinos de viento. Y no solo eso, también tenemos la oportunidad de hacer una visita teatralizada en la que los actores te van guiando a través del castillo, con historias divertidas y datos de cómo era la vida allí en la época de la Reconquista.

Quiero aclarar que no es un espectáculo dirigido al público infantil, los adultos lo disfrutamos mucho, y los niños dependiendo de su temperamento en algunos momentos pueden asustarse o aburrirse. En un momento determinado, en el que representaban un enfrentamiento, tuve que salirme con A porque es bastante sensible a todo tipo de violencia, aunque sea ficticia. Sin embargo, los otros tropecientos niños que había lo vieron sin problema y L solo se aburrió en la última parte que ya estaba cansada (y tiene 19 meses). A mi sobrino con 10 años le gustó mucho otra vez.

Reservé las entradas unos días antes por teléfono y nos fuimos pronto para dar una vuelta por los alrededores y ver los molinos de viento antes de entrar al castillo. A es un gran fan de Don Quijote gracias a este libro, como os conté cuando visitamos la Cueva de Montesinos, y aún no había visto los molinos de cerca. Dimos un paseo muy agradable aunque con bastante viento y antes de la 1 nos fuimos para el castillo.

En la puerta comenzó la representación y desde allí fuimos recorriendo las distintas partes del castillo muy pendientes de las historias que iban representando. Esta vez no hubo lucha de caballeros, si no que entre todos representamos una batalla y los niñ@s aprendieron a luchar con espadas.

Toda la representación fue muy divertida y muy interesante. La única pega quizá fuera el exceso de gente. Últimamente nos ha pasado en varios sitios, que apuran tanto metiendo a gente que al final se hace incómodo tener que estar continuamente esperando para ir de un sitio a otro y buscando hueco para poder ver. Entiendo que los negocios tienen que ser rentables, pero también hay que cuidar la experiencia del espectador.

Para terminar el día nos fuimos a comer toda la familia al restaurante El Alfar que fue una grata sorpresa tanto por su estética como por su rica comida con una relación calidad precio más que aceptable. Además, cuenta con un precioso patio donde los niños pudieron jugar y pasárselo en grande después de comer.

Un gran plan para disfrutar en familia que volveremos a repetir una tercera vez seguro 🙂

Arantxa.

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